Comercial del Bicentenario es premiado por FIAO 10
En la ciudad de Buenos Aires, Argentina, se llevó a cabo la ceremonia de premiación del Festival Iberoamericano de la Publicidad, donde fue galardonado con un ‘Sol de Bronce’ el comercial conmemorativo de la campaña libertadora del siglo XIX, realizado para el Ejército de Colombia.
El comercial que hace parte de la cuarta fase de la campaña ‘Los Héroes en Colombia Sí Existen’, fue inscrito en la categoría de televisión-cine y técnicas de producción audiovisual, en la que participaron agencias de publicidad, anunciantes, medios de comunicación, estudios creativos o de diseño, productoras, empresas de comunicación, posproducción e internet de Sudamérica y paises como Portugal y Estados Unidos.
El festival que se realiza desde hace 41 años y reúne las mejores piezas publicitarias del continente y del mundo, cuenta con la presencia de 66 destacados jurados del círculo de la publicidad, quienes durante cuatro días deliberaron sobre los productos creativos presentados por más de 20 agencias de publicidad.
Después de analizar los conceptos creativos, el jurado decidió otorgarle el premio en la sub categoría de producción general al comercial titulado ‘Bicentenario de la Independencia de Colombia’ realizado para el Ejército Nacional, bajo la asesoría e idea conceptual estratégica de Mccann Ericksonn y la producción de Direktor Films.
El festival que se realiza desde hace 41 años y reúne las mejores piezas publicitarias del continente y del mundo, cuenta con la presencia de 66 destacados jurados del círculo de la publicidad, quienes durante cuatro días deliberaron sobre los productos creativos presentados por más de 20 agencias de publicidad.
Después de analizar los conceptos creativos, el jurado decidió otorgarle el premio en la sub categoría de producción general al comercial titulado ‘Bicentenario de la Independencia de Colombia’ realizado para el Ejército Nacional, bajo la asesoría e idea conceptual estratégica de Mccann Ericksonn y la producción de Direktor Films.
Tomado del diario El ejercito www.ejercito.mil.com
Sólo hay más desigualdad en Haití y Angola, según revela un reciente informe de Naciones Unidas.
Así lo reveló el Informe sobre desarrollo humano 2011, lanzado ayer por esa organización.
Según el estudio, que elabora el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Colombia ocupa el puesto 87 en el escalafón de desarrollo humano, entre 187 países, pero, al ajustar esa clasificación teniendo en cuenta la desigualdad, pierde 24 puestos.
Si bien el informe cubre 187 países, solo se presentan datos de desigualdad de 129.
Así mismo, entrega un indicador que tiene en cuenta factores como la expectativa de vida, la educación y la calidad de vida en términos del ingreso, dentro de una medida de bienestar establecida por el PNUD desde hace 21 años.
Los dos países con niveles superiores de desigualdad a los de Colombia son Haití y Angola.
Pero este fenómeno también afecta a la población de países desarrollados como Estados Unidos, que está de cuarto en desarrollo humano, pero pierde 19 posiciones si se tiene en cuenta la inequidad.
La desigualdad de la que habla el informe se mide mediante el llamado 'coeficiente de Gini de ingresos', que establece la forma en que se distribuyen los ingresos (o el consumo) entre los individuos u hogares de un país.
Entre tanto, la clasificación de desarrollo humano la encabeza Noruega, cuya economía ha sido impulsada desde hace tiempo por la producción de petróleo. El país escandinavo mantiene esa posición en las últimas once entregas del informe.
En América Latina, los primeros lugares los ocupan Chile y Argentina (puestos 44 y 45), pero, al ajustar por desigualdad, pierden 11 y 13 puestos, respectivamente.
Con relación a Colombia, el informe dice que el país sale bien librado en el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), que analiza factores como el acceso a agua potable, a los combustible y a los servicios de salud, así como a los artículos domésticos y a los estándares de construcción de viviendas.
"La pobreza ha bajado en cuanto a la cantidad de personas en esa condición como a la intensidad misma de su pobreza.
"Esto implica que las reducciones pequeñas se traducen en descensos relativamente grandes", dice.
La tasa promedio de crecimiento anual del Índice de Desarrollo Humano (IDH) ha mostrado un comportamiento hacia el deterioro, en la medida en que, entre 1980 y el 2001, fue de 0,83 por ciento, mientras que para el período 1990-2011 fue de 0,85. Hoy es de 0,710.
De 0,79 hacia arriba (donde 0,99 es el más alto) corresponde al índice de países con desarrollo humano muy alto, según el PNUD.
Según el estudio, que elabora el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Colombia ocupa el puesto 87 en el escalafón de desarrollo humano, entre 187 países, pero, al ajustar esa clasificación teniendo en cuenta la desigualdad, pierde 24 puestos.
Si bien el informe cubre 187 países, solo se presentan datos de desigualdad de 129.
Así mismo, entrega un indicador que tiene en cuenta factores como la expectativa de vida, la educación y la calidad de vida en términos del ingreso, dentro de una medida de bienestar establecida por el PNUD desde hace 21 años.
Los dos países con niveles superiores de desigualdad a los de Colombia son Haití y Angola.
Pero este fenómeno también afecta a la población de países desarrollados como Estados Unidos, que está de cuarto en desarrollo humano, pero pierde 19 posiciones si se tiene en cuenta la inequidad.
La desigualdad de la que habla el informe se mide mediante el llamado 'coeficiente de Gini de ingresos', que establece la forma en que se distribuyen los ingresos (o el consumo) entre los individuos u hogares de un país.
Entre tanto, la clasificación de desarrollo humano la encabeza Noruega, cuya economía ha sido impulsada desde hace tiempo por la producción de petróleo. El país escandinavo mantiene esa posición en las últimas once entregas del informe.
En América Latina, los primeros lugares los ocupan Chile y Argentina (puestos 44 y 45), pero, al ajustar por desigualdad, pierden 11 y 13 puestos, respectivamente.
Con relación a Colombia, el informe dice que el país sale bien librado en el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), que analiza factores como el acceso a agua potable, a los combustible y a los servicios de salud, así como a los artículos domésticos y a los estándares de construcción de viviendas.
"La pobreza ha bajado en cuanto a la cantidad de personas en esa condición como a la intensidad misma de su pobreza.
"Esto implica que las reducciones pequeñas se traducen en descensos relativamente grandes", dice.
La tasa promedio de crecimiento anual del Índice de Desarrollo Humano (IDH) ha mostrado un comportamiento hacia el deterioro, en la medida en que, entre 1980 y el 2001, fue de 0,83 por ciento, mientras que para el período 1990-2011 fue de 0,85. Hoy es de 0,710.
De 0,79 hacia arriba (donde 0,99 es el más alto) corresponde al índice de países con desarrollo humano muy alto, según el PNUD.
Cuatro aspectos del desarrollo
1. Se nota mejoría en los ingresos
Germán Nova, subdirector del Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID), de la Universidad Nacional, consideró cuatro aspectos en los que debe trabajar el país para recuperar el terreno perdido.
El primero, mantener el ritmo del crecimiento económico, que lleva de la mano al ingreso per cápita, que ha mostrado mejoría. Otro tema con buenas expectativas es el de la esperanza de vida: hoy está en 72 años.
El primero, mantener el ritmo del crecimiento económico, que lleva de la mano al ingreso per cápita, que ha mostrado mejoría. Otro tema con buenas expectativas es el de la esperanza de vida: hoy está en 72 años.
2. Debe mejorarse la calidad de la educación
Pese a que se han incrementado las coberturas, la intensidad horaria está lejos de la de los países desarrollados.
El experto recomendó intensificar las actividades escolares y mejorar la calidad de la educación que se imparte.
Por otro lado, sugirió adoptar políticas para combatir la deserción escolar, para la cual no hay programas.
Según el PNUD, el porcentaje de hombres con educación secundaria es de 47,6 y de mujeres de 48.
El experto recomendó intensificar las actividades escolares y mejorar la calidad de la educación que se imparte.
Por otro lado, sugirió adoptar políticas para combatir la deserción escolar, para la cual no hay programas.
Según el PNUD, el porcentaje de hombres con educación secundaria es de 47,6 y de mujeres de 48.
3. La platica está mal repartida
El coeficiente de Gini, que mide el grado de desigualdad en la distribución de los ingresos (o del onsumo) entre los individuos u hogares de un determinado país, es uno de los más altos de América Latina, dijo el profesor Nova.
"Esto indica una mayor inequidad y quiere decir que el ingreso sigue concentrado en pocas manos", agregó.
"Esto indica una mayor inequidad y quiere decir que el ingreso sigue concentrado en pocas manos", agregó.
4. Reforma para dar más equidad
Con el fin de combatir el problema del deterioro de los salarios, el subdirector del CID propuso una reforma tributaria (que actualmente prepara el Gobierno) que grave los capitales y así se disponga de recursos para financiar el gasto social. Se nota un deterioro salarial, en la medida en que apenas 27 por ciento de los asalariados ganan más de dos salarios mínimos mensuales.
Destacan los logros medioambientales
Colombia figura entre los diez primeros países con la menor proporción de 'privaciones ambientales' entre los pobres, en aspectos cruciales como el acceso a agua potable, los sistemas de saneamiento básico y el combustible para cocinar.
Esto se debe, entre otras razones, a programas que han puesto en marcha los gobiernos.
El primero de este listado es Brasil, que, según el informe, se destaca en todos los campos anotados.
Como solución a la inequidad en el acceso al agua, el informe propone un cambio en la manera en la que se gestionan los recursos hídricos requeridos para satisfacer la demanda.
"Existen soluciones ventajosas para todos en la seguridad hídrica", dice el PNUD, que cita ejemplos puestos en marcha en varios países.
Para el saneamiento, pide gestiones públicas de alto impacto con el fin de incrementar las inversiones en este aspecto y en agua y ampliar el acceso a estos servicios.
Por último, afirma que la deforestación se ha desacelerado en la última década en el continente americano, pero sigue en niveles elevados.
Agrega que los bosques pueden contribuir a parte de la solución de los problemas de seguridad alimentaria y que las mujeres son las llamadas a la conservación y regeneración del recurso forestal.
Esto se debe, entre otras razones, a programas que han puesto en marcha los gobiernos.
El primero de este listado es Brasil, que, según el informe, se destaca en todos los campos anotados.
Como solución a la inequidad en el acceso al agua, el informe propone un cambio en la manera en la que se gestionan los recursos hídricos requeridos para satisfacer la demanda.
"Existen soluciones ventajosas para todos en la seguridad hídrica", dice el PNUD, que cita ejemplos puestos en marcha en varios países.
Para el saneamiento, pide gestiones públicas de alto impacto con el fin de incrementar las inversiones en este aspecto y en agua y ampliar el acceso a estos servicios.
Por último, afirma que la deforestación se ha desacelerado en la última década en el continente americano, pero sigue en niveles elevados.
Agrega que los bosques pueden contribuir a parte de la solución de los problemas de seguridad alimentaria y que las mujeres son las llamadas a la conservación y regeneración del recurso forestal.
Tomado del diario El Tiempo www.eltiempo.com
"Volver a nacer en otro cuerpo y otro país "
La increíble historia del soldado colombiano que halló un botín de las FARC y lo utilizó para cambiar de sexo
Junto a su batallón, encontró casi 20 millones de dólares en plena selva del Caquetá. Cinco años después vive prófuga en el exterior
Enfundada en unas apretadísimas calzas de lycra blancas y un top azul brillante, Liliana camina sensual por las calles del pequeño pueblo ecuatoriano en el que vive prófuga desde hace tiempo.
A cinco años del día en que cambió su vida, Liliana recuerda con dolor sus días en el ejército colombiano, sus larguísimos patrullajes por la selva en un escuadrón anti-guerrilla y sus esfuerzos por esconder que aunque había nacido hombre, se sentía mujer.
Según relató al diario colombiano El Tiempo , se sentía así desde niño, cuando en el seno de una familia muy humilde se esforzaba por reemplazar a un padre alcohólico y ausente y por convertirse, contra su propia naturaleza, en el hombre de la casa.
Fue por eso que se enlistó en el ejército y fue gracias a su trabajo en la Brigada Móvil 6 que el 13 de abril del 2003 se encontró en plena selva del Caquetá con una sorpresa inesperada.
Junto a otros 144 soldados, encontró un botín de las FARC con 40 mil millones de pesos colombianos, el equivalente a 20 millones de dólares, a valores actuales, informó El Tiempo.
Los soldados tomaron el dinero y algunos de ellos escaparon del Batallón. Liliana, que hasta ese momento vivía con un nombre de hombre, escapó a Ecuador y allí, luego de varios meses de averiguaciones, se sometió a una operación de cambio de sexo y comenzó con un tratamiento de hormonas.
Se agregó busto, se puso extensiones y se convirtió en la mujer que siempre había soñado ser.
Trato de olvidarse de todo: de la selva, del dinero robado y hasta de su familia, que no la quería ni ver. Pero los medios de comunicación no le permitían dejar atrás su pasado.
En junio del 2006, vio por televisión el juicio a los soldados “guaqueros”. "Vi a mis compañeros por televisión, allá en Tolemaida. sentí angustia de que algo me delatara y me echaran mano para ir a la Corte Marcial, además porque por radio hablaban del soldado que se había operado el sexo", afirmó en conversación con El Tiempo.
Casi todos sus compañeros fueron condenados a penas de prisión, aunque por el momento siguen libres a la espera de una condena firme.
Liliana asegura que "guardó sus recuerdos y su pasado en un baúl y botó la llave". Por eso tuvo tantas reticencias a la hora de contar su historia, pero se atrevió pidiendo todas las reservas del caso.
A cinco años del día en que cambió su vida, Liliana recuerda con dolor sus días en el ejército colombiano, sus larguísimos patrullajes por la selva en un escuadrón anti-guerrilla y sus esfuerzos por esconder que aunque había nacido hombre, se sentía mujer.
Según relató al diario colombiano El Tiempo , se sentía así desde niño, cuando en el seno de una familia muy humilde se esforzaba por reemplazar a un padre alcohólico y ausente y por convertirse, contra su propia naturaleza, en el hombre de la casa.
Fue por eso que se enlistó en el ejército y fue gracias a su trabajo en la Brigada Móvil 6 que el 13 de abril del 2003 se encontró en plena selva del Caquetá con una sorpresa inesperada.
Junto a otros 144 soldados, encontró un botín de las FARC con 40 mil millones de pesos colombianos, el equivalente a 20 millones de dólares, a valores actuales, informó El Tiempo.
Los soldados tomaron el dinero y algunos de ellos escaparon del Batallón. Liliana, que hasta ese momento vivía con un nombre de hombre, escapó a Ecuador y allí, luego de varios meses de averiguaciones, se sometió a una operación de cambio de sexo y comenzó con un tratamiento de hormonas.
Se agregó busto, se puso extensiones y se convirtió en la mujer que siempre había soñado ser.
Trato de olvidarse de todo: de la selva, del dinero robado y hasta de su familia, que no la quería ni ver. Pero los medios de comunicación no le permitían dejar atrás su pasado.
En junio del 2006, vio por televisión el juicio a los soldados “guaqueros”. "Vi a mis compañeros por televisión, allá en Tolemaida. sentí angustia de que algo me delatara y me echaran mano para ir a la Corte Marcial, además porque por radio hablaban del soldado que se había operado el sexo", afirmó en conversación con El Tiempo.
Casi todos sus compañeros fueron condenados a penas de prisión, aunque por el momento siguen libres a la espera de una condena firme.
Liliana asegura que "guardó sus recuerdos y su pasado en un baúl y botó la llave". Por eso tuvo tantas reticencias a la hora de contar su historia, pero se atrevió pidiendo todas las reservas del caso.
Tomado de www.perfil.com
SOLDADOS COLOMBIANOS EN LA GUERRA DE COREA
Iniciada la guerra inmediatamente el secretario de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) formula la petición de ayuda las fuerzas aliadas respondiendo a la llamada naciones como Australia, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Grecia, Holanda, Francia, Turquía, entre otras, y Colombia fue el único país hispanoamericano que respondió a la llamada para enviar tropas a la Guerra de Corea.
El gobierno ofreció una unidad naval a las fuerzas aliadas y dos semanas más tarde agregó a su compromiso un batallón de infantería, que aún no existía. Aceptadas ambas unidades, la fragata Almirante Padilla zarpó de Cartagena hacia la base naval de San Diego California, bajo el mando del capitán de corbeta Julio César Reyes Canal, con el fin de adelantar reparaciones y adecuación de su equipo para la misión de guerra y un período de entrenamiento para su tripulación. En cuanto al cuerpo de infantería, el Decreto 3927 de diciembre de 1950 creó el Batallón de Infantería Nº 1 Colombia, con destino al ejército de las Naciones Unidas en Corea.
De los 4.314 combatientes colombianos que tomaron parte en el conflicto asiático, 111 oficiales y 590 suboficiales participaron en operaciones de guerra y el resto en la vigilancia del armisticio, recibiendo para el efecto el mismo entrenamiento intensivo de los anteriores. El saldo final de la guerra para el batallón Colombia fue de 639 bajas de combate (un poco más del 15% de los efectivos) distribuidas entre 163 muertos en acción, 448 heridos, 28 prisioneros canjeados y 2 desaparecidos. Eso le permitió a Colombia en términos humanos figurar en el listado de naciones libres defensoras de la libertad y la democracia de acuerdo con el perfil político de la época. Para un ejército pequeño ese casi millar de profesionales, diseminados a su regreso por todos los cuerpos de tropas del país, significaron una importante inyección de modernidad.
En general, el nivel logístico de la actuación militar colombiana fue el más beneficiado; se subsanaron las deficiencias y carencias en términos de evacuación de heridos, muertos, material de guerra y mantenimiento de equipos, desempeño de unidades al servicio del orden público, entre otros. Todas estas tácticas y técnicas de combate puestas en práctica redundaron en beneficio del esfuerzo por controlar el orden público interior, el cual se veía seriamente afectado por el creciente bandolerismo y la formación de guerrillas y grupos de resistencia civil y armada a mediados del siglo XX.
Aparecieron numerosas publicaciones militares sobre las experiencias de la guerra, y varias cátedras nuevas en las escuelas militares a cargo de los oficiales que tuvieron la experiencia de la guerra.
Según la versión oficial de los altos oficiales de los ejércitos involucrados, y del gobierno colombiano, "La participación de los militares colombianos, fue esencial para lograr solucionar la Guerra de Corea, ellos ofrecieron sus servicios a la patria y al mundo al colaborar en esta importante misión y alcanzar la paz mundial".
La participación de Colombia en la guerra dejó fuertes efectos internacionales en lo venidero de su relación con los Estados Unidos en el marco de la guerra fría.
El gobierno ofreció una unidad naval a las fuerzas aliadas y dos semanas más tarde agregó a su compromiso un batallón de infantería, que aún no existía. Aceptadas ambas unidades, la fragata Almirante Padilla zarpó de Cartagena hacia la base naval de San Diego California, bajo el mando del capitán de corbeta Julio César Reyes Canal, con el fin de adelantar reparaciones y adecuación de su equipo para la misión de guerra y un período de entrenamiento para su tripulación. En cuanto al cuerpo de infantería, el Decreto 3927 de diciembre de 1950 creó el Batallón de Infantería Nº 1 Colombia, con destino al ejército de las Naciones Unidas en Corea.
De los 4.314 combatientes colombianos que tomaron parte en el conflicto asiático, 111 oficiales y 590 suboficiales participaron en operaciones de guerra y el resto en la vigilancia del armisticio, recibiendo para el efecto el mismo entrenamiento intensivo de los anteriores. El saldo final de la guerra para el batallón Colombia fue de 639 bajas de combate (un poco más del 15% de los efectivos) distribuidas entre 163 muertos en acción, 448 heridos, 28 prisioneros canjeados y 2 desaparecidos. Eso le permitió a Colombia en términos humanos figurar en el listado de naciones libres defensoras de la libertad y la democracia de acuerdo con el perfil político de la época. Para un ejército pequeño ese casi millar de profesionales, diseminados a su regreso por todos los cuerpos de tropas del país, significaron una importante inyección de modernidad.
En general, el nivel logístico de la actuación militar colombiana fue el más beneficiado; se subsanaron las deficiencias y carencias en términos de evacuación de heridos, muertos, material de guerra y mantenimiento de equipos, desempeño de unidades al servicio del orden público, entre otros. Todas estas tácticas y técnicas de combate puestas en práctica redundaron en beneficio del esfuerzo por controlar el orden público interior, el cual se veía seriamente afectado por el creciente bandolerismo y la formación de guerrillas y grupos de resistencia civil y armada a mediados del siglo XX.
Aparecieron numerosas publicaciones militares sobre las experiencias de la guerra, y varias cátedras nuevas en las escuelas militares a cargo de los oficiales que tuvieron la experiencia de la guerra.
Según la versión oficial de los altos oficiales de los ejércitos involucrados, y del gobierno colombiano, "La participación de los militares colombianos, fue esencial para lograr solucionar la Guerra de Corea, ellos ofrecieron sus servicios a la patria y al mundo al colaborar en esta importante misión y alcanzar la paz mundial".
La participación de Colombia en la guerra dejó fuertes efectos internacionales en lo venidero de su relación con los Estados Unidos en el marco de la guerra fría.
Tomado de taringa.net
